Como hemos visto a lo
largo del curso de métodos cualitativos, la entrevista se vuelve el método primario
para este tipo de investigación. Es importante tener en cuenta las opiniones y experiencia que la gente se va
formando en torno a un tema de investigación, el cual en esta ocasión fue el
valle del yaqui. Este viaje fue de gran
provecho y aprendizaje, al menos de manera personal, y a continuación expondré un
poco de lo acontecido y de la problemática analizada. Esta problemática nace a
partir de la pregunta ¿Cuál es la percepción que se tienen los pobladores
acerca de los ejidos y cuanto apoyo sienten que tienen por parte de la autoridad
para seguir produciendo? Siento que estas preguntas son prudentes ya que viven
muy en la mente de todos los pobladores, y a continuación lo que rescato de
ellos.
Primera parada, San Ignacio
Rio Muerto
San Ignacio Rio Muerto
es de los ejidos más “nuevos” si cabe la palabra, se creó durante la década de
1970, después de unos conflictos suscitados entre ejidatarios que reclamaban
nuevas tierras y el ejército federal, el cual concluyo con la muerte de 7
ejidatarios. Posteriormente se dotaron las tierras y se creó el ejido.
Durante el recorrido
por sus calles se pudo observar como la agricultura es base de la economía y
vida de la población, calles llenas de
tractores y muchos puestos donde se vendían sus productos. Para indagar más
acerca de este tema indudablemente teníamos que llegar a la junta ejidal, donde
coincidimos con un grupo de personas, todas ellas se decían parte de la mesa
directiva, pero también propietarios y ejidatarios de sus tierras. Adentrándonos
en la charla surgió una pregunta que debía surgir ¿Cuál es el apoyo que reciben
por parte del gobierno? Entre risas sarcásticas los ahí presentes dieron varios
puntos de vista, desgraciadamente pidieron que sus nombres no salieran en el
trabajo, pero todos coincidieron en una respuesta “No hay financiamiento para
renovar y modernizarse”
La charla continua en
ese sentido, se expresó abiertamente la falta de apoyo del gobierno o incluso falta
de interés, mencionaron algunos. “Del apoyo que solicitamos al gobierno federal
no nos llega ni cerca de lo solicitado”… ”Llega cuando quiere llegar y después de
haber pasado por muchas manos”. La problemática es cada años más grave aseguran,
pues tienen que mantenerse con una cuota de 2% que cobran a los ejidatarios,
pero la mayoría de esta se va en gastos administrativos, lo cual no deja presupuesto
suficiente para atender el resto de problemas del ejido, y aseguran que se
sostienen como pueden.
En cuanto a la percepción
que esta junta directiva o mesa de directivos tiene acerca del ejido, coinciden
en que internamente hay muchos problemas entre ejidatarios. Ya sea por temas de
dinero, tierras o simplemente resentimientos que se crearon hace años y no se
han podido superar, los ejidatarios siguen riñendo entre ellos. “Hay una mala comunicación,
no quieren ponerse de acuerdo en nada” mencionan.
Pasando a la opinión
que tenían los pobladores en cuanto a esta cuestión las respuestas no variaron
mucho, Don Jorge, persona de avanzada edad y que asegura tener 30 años viviendo
en el ejido señala que “el gobierno ni los voltea a ver, pero que ni volteen
porque son muy tranzas”. También opino
que el ejido cada vez está peor en su economía, pero rescata que es muy seguro
pues en el no hay “narcos ni nada de eso”
Otro poblador, quien no
quiso dar su nombre porque le daba “vergüenza” también nos señalo acerca de la
ya mencionada división entre ejidatarios, pero a esto le agrego que todos
quieren llegar a ser parte de la administración del ejido porque ahí “si
agarran buen dinero, es de donde más beneficio sacan” dijo entre risas. En
cuanto a la opinión que tiene acerca del ejido se a sincero “el ejido desde
hace tiempo está mal, ya no es lo mismo como antes, no hay dinero, San Ignacio
Rio Muerto ya es famoso porque no pagamos a la comisión y le cortan la energía a
la surtidora de agua, ahora tenemos que venir a llenar botes con agua de los
canales, pero esa agua no es potable, está sucia, arrastra mucha tierra,
animales muertos y todo lo que le echan a las siembras, nomás sirve para lavar
la ropa o cosas así”
Por ultimo nos dimos
una vuelta por la AUPA, donde nos aclararon que ellos eran los responsables del
servicio de agua para los ejidatarios. Señalaron que las condiciones están muy difíciles
pues no tienen presupuesto, también calificaron de usar “métodos rústicos” para
la construcción de canales y compuertas porque no están en capacidad de innovar.
Así pues podemos observar que la opinión no es la mejor acerca del ejido, aun
dentro del mismo ejido.
El tour continua:
Pueblo Yaqui

Pueblo Yaqui es un
ejido formado el 31 de octubre de 1937, durante el reparto agrario del
presidente Cárdenas. Recorriendo el ejido pudimos observar que se le nota la antigüedad
en comparación al ejido visitado anteriormente, mayor cantidad de calles de
tierra y menor cantidad de puestos a simple vista.
Para conseguir la percepción
de los habitantes del pueblo, decidimos primeramente tomarla de “gente
preparada” si cabe la palabra, así que fuimos a visitar el cobach ubicado en el
ejido. La mayoría de los maestros no querían dar su opinión, se descartaban
ellos mismos diciendo que “No sabían nada acerca del pueblo” o “Mejor pregúntale
a fulanito que él sabe más que yo”. Así pues transitamos de un lado a otro y la
negativa acerca de hablar por parte de los maestros, hasta que nos tapamos con
uno que decidió hablar, pero se negó a que su nombre fuera mencionado.
Comenzó hablando desde
los inicios del mismo ejido y como es que llego a ponerse “Tan mal” como él lo
califica hoy en día. Pese a esto, dice estar convencido en que el ejido de
Pueblo Yaqui es la base de la producción del Valle del Yaqui, pero que esta se
esta perdiendo debido a los problemas internos que tienen los ejidatarios,
mismo problema que mencionaron había en el ejido anterior. Señala que hay una
disputa visible entre ejidatarios de corte individualista y cooperativistas. “Tristemente
esta disputa la está ganando el lado individualista, están surgiendo en el
ejido grandes adinerados que están comprando sus tierras a los ejidatarios,
pues estos se están quedando sin dinero y ya no pueden sembrar, solo les queda
vender”
También señalo que este
declive en los ejidos se viene dando en todo el país, no nomas es el caso de
pueblo yaqui. “El PRI como partido oficial durante muchos años se encargó que
quitarle la fuerza a las organizaciones ejidales y desarmar los sindicatos,
debilito totalmente el aparato ejidal”… “Hoy en día todos los gobernantes
siguen esta lógica del PRI, hay cambios de gobierno pero la idea es la misma,
los partidos políticos solo se ponen de acuerdo para rotarse en el poder, pero
realmente no cambian nada”.
Para finalizar
sentencio que los ejidos hace mucho tiempo dejaron de existir “Los ejidos no
existen, solo en lo formal lo continúan siendo, los grandes empresarios se
escudan en el para conseguir beneficios del gobierno pero siguen apropiándose de
grandes cantidades de tierras, solo quieren el dinero para usarlo en sus
asuntos personales”
Una pequeña entrevista
realizada a un joven estudiante de preparatoria nos señaló que a él “me gustaría
irse del ejido, a Obregón pero también me gustaría Hermosillo, aun no se” ya
que dice no gustarle el ejido, además de que no hay trabajo, solo en la siembra
y el no quiere sembrar.
Esto nos habla de cómo
la percepción positiva del ejido viene decayendo en los últimos tiempos, los
problemas ejidales se han ido agravando y las nuevas generación ya no piensan
en seguir en su lugar de origen.
Conclusiones
Mi análisis se basó en
estos 2 pueblos principalmente porque fueron en los que más tiempo tuve para
conseguir información, aunque en pequeñas entrevistas realizadas en el Ejido 16
las problemáticas no variaron.
Después de estos
recorridos es notorio que el ritmo de vida que se tiene en las grandes ciudades
es mayor, quizá por eso se llevan la mayor atención del gobierno y tienen en el
olvido a los ejidos. Es importante rescatar estas opiniones pues hablan de los
problemas reales y sin solucionar que hoy en día tienen y de los cuales no han
tenido respuesta, y ellos mismos no pueden solucionarlo. Necesitan apoyo y este
debe de venir rápido, quizá después sea demasiado tarde.



